Embarque con PORTO CRUZ para una inmersión al corazón de Portugal.

La Casa GRAN CRUZ, cuyos orígenes se remontan a 1887, nace de una larga tradición que combina pasión e innovación. La excelencia de sus vinos se basa en el perfeccionamiento de todo el proceso de elaboración del oporto.




Cuna del oporto, los viñedos escarpados del Valle del Duero se caracterizan por su microclima único. Los inviernos rigurosos y los veranos cálidos y secos permiten obtener una concentración de aromas y azúcares muy particular. La tierra árida dota de un carácter único a los vinos CRUZ y los convierte en productos excepcionales.

La Casa GRAN CRUZ es ante todo una historia humana: la vendimia se realiza exclusivamente a mano, incluso a día de hoy. En septiembre, en el momento de la vendimia, todo el valle se pone en movimiento para recoger y prensar la uva a fin de obtener su precioso jugo. Una vez terminada la cosecha, esta se vinifica en Alijo, en el corazón del Duero, en el centro de vinificación GRAN CRUZ.

A continuación se lleva a cabo el paso más delicado: el arte del mezclado. Esta selección puntual de los mejores caldos aporta todas sus características a los oportos CRUZ, pero sobre todo sus sabores tan únicos. Gracias a la asociación de vinos de distintas variedades, crianzas y tiempos de maduración, los vinos de Oporto ofrecen una amplia gama de colores, aromas y sabores.

Por último, tras el mezclado, los vinos reposan y maduran en nuestras bodegas de Vila Nova de Gaia. El frescor y la humedad de las cavas permiten a estos vinos adquirir su redondez, fineza y opulencia.

Orgullosa de sus orígenes, la Casa GRAN CRUZ pone todo su esmero en el respeto de las tradiciones y la excelencia de sus caldos.